La Diputación de Gipuzkoa
abre al público su base de datos de traducciones
Maider IANTZI | DONOSTIA
«Hemos realizado traducciones durante años, hemos creado un enorme tesoro
basándonos en la sabiduría de años. Ahora, le devolvemos al público lo hecho con
el dinero público». Así resumió María Jesús Aranburu, diputada de Cultura y
Euskara, la iniciativa de la Diputación de Gipuzkoa de liberalizar y poner a
disposición de la ciudadanía su base de datos de traducciones, que está
accesible en www.gipuzkoa.net/imemoria.
Imanol Urbieta, director de UZEI, la enpresa que ha llevado a cabo el
proyecto en colaboración con la Diputación, explicó el funcionamiento de esta
herramienta. «Tiene dos apartados. La primera es la búsqueda (que puede ser
avanzada) y la segunda la posibilidad de obtener memorias de traducciones.
Escribes una palabra, por ejemplo: `Desestimar'. Y sale cuántas veces aparece la
palabra y en qué contexto. Se puede copiar el documento, que está en euskara y
castellano, pasarlo a word...».
Pero, ¿en manos de quién han puesto toda esta información? Aranburu indicó
que los primeros usuarios de esta base de datos serán los traductores de
distintas administraciones, pero también los profesionales que trabajen en
euskara en la administración. Es una herramienta que puede ser útil para
cualquier persona. Por ejemplo, tal como apuntó Carlos del Olmo, traductor y
técnico de euskara en el Ayuntamiento de Donostia, para las personas que están
formándose en euskara, que leen traducciones como ejemplos para aprender.
Prosa administrativa vasca
Del Olmo destacó las grandes ventajas que ofrecen las memorias de
traducciones, porque sirven para ahorrar tiempo y dinero. Se mostró positivo al
afirmar que se está creando una riqueza, una prosa administrativa en euskara que
puede servir como ejemplo.
La base de datos tiene 27.000 documentos, unos 520.000 segmentos o frases
traducidas desde el año 2006. La mayoría de ellas son traducciones entre
castellano y euskara. Gracias a este gran corpus, a partir de ahora la presencia
del euskara será mucho más grande en internet. «La escuela de traductores de
Toledo fue una referencia. Hoy, hay una gran escuela en Gipuzkoa», declararon
satisfechos. Desean que con el tiempo sea un punto de encuentro de todo lo que
se traduce en euskara. Por ahora, es una herramienta que se retroalimenta
constantemente y que ofrece un material riquísimo, por ejemplo sobre el arte.